Este libro se ha pensado y escrito por una sola razón, que solo yo, la Madre Esperanza y las hermanas de la orden Amor Misericordioso sabemos y que les voy a explicar a ustedes.
Todo empezó el 2 de septiembre de 1.949, diez días después de mi nacimiento, cuando las hermanas me acogieron en su casa o no quisieron ponerme en manos de las autoridades de menores o de la casa cuna o darme en adopción. Me llevaron a Bilbao a otra de sus casas, para que no empeorara. Allí me criaron y me educaron en compañía de dos mujeres hermanas que eran sordomudas, que se encargaban de la cocina del colegio, durante dos años, cambiándome de casa en casa de vez en cuando.
Este fue el comienzo, inconscientemente, de mi formación profesional, además de unos años en los Jesuitas en Valladolid, después en Madrid y más tarde por mi cuenta en Europa y otros piases.
En el tiempo que estuve en los colegios, aparte de mis estudios, no dejaba de aparecer por las cocinas, de donde aprendí cuatro cosas que para mí son básicas en mi profesión.
JOSE LUIS ALVAREZ ARRIERO